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viernes, 14 de diciembre de 2007

Bibliofilia


Bibliófilo es aquel, que es amante de los libros pero, la Real Academia Española lo define también como a la persona aficionada a las ediciones originales, más correctas o más raras de los libros, con lo cual esta definición resulta aplicable a muchísima gente que se entusiasma buscando libros antiguos, de primeras ediciones, sin importar a veces su autor, porque le dan valor a la antiguedad más que al contenido.
En la Ciudad de Buenos Aires, hay alrededor de 40 librerías que cumplen con la función de anticuarias. En la calle Esmeralda al 800, se encuentran Poema 20, Helena de Buenos Aires y L'Amateur, en la calle Suipacha al 500, Alberto Casares, en Tucumán al 700 Fernández Blanco, en Libertad al 1200 The Antique Bookshop, Arroyo 900 Imago Mundi y Maipú al 800 Luis Figueroa.
Paralelamente hay un mundo aparte en cuanto a la subasta de libros antiguos. Las casas de subastas indican que ha renacido un interés por la documentación histórica y el libro argentino. Hace poco se vendió en $ 27.000.- al Archivo General de la Nación, un documento firmado por Saavedra y Moreno, según lo indicó el rematador Enrique Bullrich.
Entre otros temas toman valor agregado los relatos y documentación de los inmigrantes que describieron nuestro país a principios del siglo pasado, al igual que los libros que salieron de las primeras imprentas. Los "incunables rioplatenses", este es el nombre que se les ha dado a los libros impresos por los jesuítas en el siglo XVIII y también los que salieron de la imprenta de los Niños Expósitos, de 187o, de donde salieron los primeros periódicos e incluso la traducción que Mariano Moreno hizo de "El Contrato Social" de Rousseau.

En cuanto a los precios, están siempre en relación a las características del ejemplar. Mucho depende de si el libro conserva su encuadernación original, si está dedicado por el autor, si se trata de una tirada para bibliófilos, esto es, hecha en papeles especiales y con ilustraciones, como es el de "Interlunio" del año 1937 de Oliverio Girondo con dibujos de Spilimbergo.
Entre anticuarios, según dice el dueño de Poema 20, el precio es un juego de estrategia. Es difícil decir cuánto vale la primera edición del "Quijote" de Cervantes hecha por Juan de la cuesta en 1605, por ejemplo, hace muchos años que no se ve ninguna. Del mismo modo, ¿a cuánto cotizar una primera edición del "Facundo" de Sarmiento que conserva anotaciones de Juan Manuel de Rosas?.

Por otra parte, la dueña de "Helena de Buenos Aires, que hace poco vendió un ejemplar único de "España en el corazón" de Pablo Neruda, editada en París en 1936, comenta que cada vez que vende una pieza se pregunta si volverá a verla. Esto muestra a las claras, que independientemente del valor monetario existe uno intrínseco que tiene que ver con lo sentimental, aunque ésto último porsupuesto, no les impida la negociación.

Uno de los libros impresos más antiguos que se conocen es la Biblia de Gutenberg. Sin embargo, centenares de años antes de que Gutenberg sacara a a luz su primer libro ya existían en oriente los primeros libros impresos.
Al día de hoy el libro impreso más antiguo del mundo es un texto budista, el Sutra de Diamante que fue elaborado en China en el año 868 de nuestra era, que fue encontrado por un monje llamado Wang Yuanlu que ejercía de guardían de las grutas del desierto de Gobi, donde además de este libro encontró una biblioteca en una cueva perdida con más 40.000 manustritos enrollados en perfecto estado de conservación. Actualmente, el Sutra del Diamante se expone en la Biblioteca Británica y no muy lejos de la biblia de Gutenberg.


Después de todos estos datos, estaría bueno que revisen sus bibliotecas ó las de algún pariente preferentemente mayor, pueden llegar a encontrarse con algún ejemplar que tal vez no tenga interés para su dueño y que podría llegar a cotizar excelentemente bien en manos de un bibliófilo. Comiencen a desempolvar y quitar telarañas y cuenten con qué se encontraron y si se encontraran con alguno de valor, ¿ lo venderían ó lo atesorarían como recuerdo?.
Muchas gracias por acompañar, los espero en mi próximo post.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Punto de Encuentro

Una de cualidades que más me identifica es la curiosidad, eso me ha llevado en muchas oportunidades a lugares impensados y sorprenderme gratamente. Es así como voy descubriendo librerías antiguas y nuevas, cafés literarios y todo aquello que represente la movida cultural. En ese transitar hay otra afición que intercalo y es la arquitectura. Aclaro que no entiendo nada del tema pero, me encanta ver edificios antiguos, saber sus orígenes, se conocen historias muy interesantes a través de ellos. Hoy les cuento brevemente la historia de la actual librería El Ateneo.

En 1919, en la Avda. Santa Fe 1854, donde primariamente existió una fábrica de carruajes y luego el teatro llamado el Nacional Norte, un empresario pionero de la industria discográfica que hiciera grabar a Carlos Gardel entre otros, llamado Max Glücksman hizo construir el Grand Splendid como una catedral del cine y el teatro: 4 hileras de palcos con 550 butacas, una platea para 500 personas, refrigeración y calefacción, techo corredizo y una cúpula decorada por el pintor Nazareno Orlandi con alegorías pacifistas, por el fin de la Primera Guerra Mundial.

Cuando a finales de 1999 comenzaron rumores de su cierre, mucha gente se manifestó en contra pero, negocios son negocios y el Gran Splendid sólo redituaba pérdidas.

Fue así como la librería Yenny propuso alquilar el inmueble con el propósito de convertirlo en librería pero, debiendo respetar la infraestructura ( gemela con el teatro de la Opera de Paris) su escenario y palcos.

Efectivamente, el Grand Splendid, se transformó en una de las librerías más grandes de Sudamérica. "El Ateneo", hoy por hoy es uno de los lugares más visitados por los turistas, conglomera miles de libros los cuales, están a disposición del público para poder leer plácidamente en sus salas de lectura. La Librería cuenta con una confitería en el lugar donde antes se ubicaba el escenario, locación privilegiada para tomar algo mientras leemos. Los palcos y otros sitios destinados a tal fin, son los elegidos para tomar asiento confortablemente y dedicarse a leer, siempre bajo el amparo de una música muy suave que simplemente invita al relax.


En el piso inferior se encuentra "El Ateneo Junior". Un salón especialmente ambientado para los más chicos. En un amplio espacio con mobiliario y decoración alegre y colorida, ellos también pueden tomar los libros de las estanterías y disfrutar igual que los mayores del buen hábito de la lectura, para los más chiquitos que aún no saben leer, libros para colorear e historias en dibujos serán un entretenimiento más que agradable para compartir en familia.

En el tercer piso, suele haber exposiciones, presentaciones de libros, conferencias, etc. En definitiva, El Ateneo es un lugar mucho más que recomendable.


En continuidad con el tema, en los últimos años han proliferado los Cafés Literarios, bares donde además del tradicional café se participa en distintos eventos culturales. La idea de los bares temáticos fue acercar el arte, el deporte, la cultura en general a los concurrentes teniendo entonces, un agregado que convoca a distintos grupos de gente según un interés ó gusto específico, hay muchísimos dispersados en toda la ciudad y convocan público de todas las edades

Es bueno tomar conocimiento de todas las posibilidades que ofrece la Ciudad porque muchas veces sin necesidad de realizar una inversión importante y en otros casos absolutamente gratis, podemos acceder a lugares increíbles donde además de pasar un momento agradable, aprendemos algo. La mayoría de los municipios, localidades del interior, incluso barriales, tienen su agenda cultural a través de Internet, consulten las mismas y anímense a participar de los eventos. Si conocen algún lugar agradable y tienen ganas de compartirlo, pueden mencionarlo asi también nosotros podemos concurrir.

Un beso a todos y hasta el próximo post!