
En la Ciudad de Buenos Aires, hay alrededor de 40 librerías que cumplen con la función de anticuarias. En la calle Esmeralda al 800, se encuentran Poema 20, Helena de Buenos Aires y L'Amateur, en la calle Suipacha al 500, Alberto Casares, en Tucumán al 700 Fernández Blanco, en Libertad al 1200 The Antique Bookshop, Arroyo 900 Imago Mundi y Maipú al 800 Luis Figueroa.
Paralelamente hay un mundo aparte en cuanto a la subasta de libros antiguos. Las casas de subastas indican que ha renacido un interés por la documentación histórica y el libro argentino. Hace poco se vendió en $ 27.000.- al Archivo General de la Nación, un documento firmado por Saavedra y Moreno, según lo indicó el rematador Enrique Bullrich.
Entre otros temas toman valor agregado los relatos y documentación de los inmigrantes que describieron nuestro país a principios del siglo pasado, al igual que los libros que salieron de las primeras imprentas. Los "incunables rioplatenses", este es el nombre que se les ha dado a los libros impresos por los jesuítas en el siglo XVIII y también los que salieron de la imprenta de los Niños Expósitos, de 187o, de donde salieron los primeros periódicos e incluso la traducción que Mariano Moreno hizo de "El Contrato Social" de Rousseau.
En cuanto a los precios, están siempre en relación a las características del ejemplar. Mucho depende de si el libro conserva su encuadernación original, si está dedicado por el autor, si se trata de una tirada para bibliófilos, esto es, hecha en papeles especiales y con ilustraciones, como es el de "Interlunio" del año 1937 de Oliverio Girondo con dibujos de Spilimbergo.Entre anticuarios, según dice el dueño de Poema 20, el precio es un juego de estrategia. Es difícil decir cuánto vale la primera edición del "Quijote" de Cervantes hecha por Juan de la cuesta en 1605, por ejemplo, hace muchos años que no se ve ninguna. Del mismo modo, ¿a cuánto cotizar una primera edición del "Facundo" de Sarmiento que conserva anotaciones de Juan Manuel de Rosas?.
Por otra parte, la dueña de "Helena de Buenos Aires, que hace poco vendió un ejemplar único de "España en el corazón" de Pablo Neruda, editada en París en 1936, comenta que cada vez que vende una pieza se pregunta si volverá a verla. Esto muestra a las claras, que independientemente del valor monetario existe uno intrínseco que tiene que ver con lo sentimental, aunque ésto último porsupuesto, no les impida la negociación.
Uno de los libros impresos más antiguos que se conocen es la Biblia de Gutenberg. Sin embargo, centenares de años antes de que Gutenberg sacara a a luz su primer libro ya existían en oriente los primeros libros impresos.
Al día de hoy el libro impreso más antiguo del mundo es un texto budista, el Sutra de Diamante que fue elaborado en China en el año 868 de nuestra era, que fue encontrado por un monje llamado Wang Yuanlu que ejercía de guardían de las grutas del desierto de Gobi, donde además de este libro encontró una biblioteca en una cueva perdida con más 40.000 manustritos enrollados en perfecto estado de conservación. Actualmente, el Sutra del Diamante se expone en la Biblioteca Británica y no muy lejos de la biblia de Gutenberg.
Después de todos estos datos, estaría bueno que revisen sus bibliotecas ó las de algún pariente preferentemente mayor, pueden llegar a encontrarse con algún ejemplar que tal vez no tenga interés para su dueño y que podría llegar a cotizar excelentemente bien en manos de un bibliófilo. Comiencen a desempolvar y quitar telarañas y cuenten con qué se encontraron y si se encontraran con alguno de valor, ¿ lo venderían ó lo atesorarían como recuerdo?.
Muchas gracias por acompañar, los espero en mi próximo post.