
En la Edad Media, la leyenda de San Nicolás, arraigó de forma extraordinaria en Europa, particularmente en Italia y también en países germáncios como los estados alemanes y holandeses.
La devoción de los inmigrantes holandeses por San Nicolás era tan profunda y al mismo tiempo tan pintoresca y llamativa que, en 1809, el escritor norteamericano Washington Irving ( 1783-1859) trazó un cuadro muy vivo y satírico de ellas ( y de otras costumbres holandesas) en un libro titulado Knickerbocker's History of New York ( La historia de Nueva York según Knickerbocker). En el libro de Irving, San Nicolás era despojado de sus atributos obispales y convertido en un hombre mayor, grueso, generoso y sonriente, vestido con sombrero de alas, calzón y pipa holandesa. Tras llegar a Nueva York a bordo de un barco holandés, se dedicaba a arrojar regalos por las chimeneas, que sobrevolaba gracias a un caballo volador que arrastraba un trineo prodigioso. El hecho de que Washington Irving denominase a este personaje "guardían de nueva York" hizo que su popularidad se desbordase y contagiase a los norteamoercanos de origen inglés, que comenzaron también a celebrar su fiesta cada 6 de diciembre y que convirtieron el Sinterklaas ó Sinter Klaas holandés.
El último momento de inflexión importante en la evolución iconográfica de Santa Claus tuvo lugar con la campaña publicitaria de la empresa de bebidas Coca Cola, en la Navidad de 1930. Como cartel anunciador de su campaña navideña, la empresa publicó una imagen de Santa Claus esccuchando peticiones de niños en un centro comercial.

El personaje estrenó su nueva imágen con gran éxito y el pintor siguió haciendo retoques en los años siguientes. Muy pronto se incorporó a sí mismo como modelo del personaje y asus hijos y nietos como modelos de los niños que aparecían en los cuadros y postales. Los dibujos y cuadros que Sundblom pintó entre 1931 y 1966 fueron reproducidos en t
odas las campañas navideñas que Coca Cola realizó en el mundo y tras la muerte del pintor en 1976 su obra ha seguido difundiéndose constamente.Esta es la historia completa y la que nos demuestra que Papá Noel existe!. Existe en el corazón de los niños, en la esperanza de los adultos, existe en el espíritu navideño, aquel que nos gusten o no estas fiestas, debemos sostener porque siempre habrá alguien que crea y necesite de una esperanza renovada. Contagiémonos de esta ilusión por unos días y tengamos todos unas hermosas fiestas en paz.
Que todos tengan mucha pero mucha felicidad!




